Hay un hueco entre tus notas y tu lista de tareas. Las notas recuerdan las cosas, pero no te guían a través de ellas. Las tareas te dicen qué hacer, pero no les importa el orden. Ninguna de las dos te muestra una cosa a la vez y te dice: esta, ahora, luego la siguiente.

Ahí es donde entra Patter.

Una rutina es una secuencia con contexto. Cada paso tiene un nombre y, si quieres, una nota — qué hacer, en qué fijarte, qué comprobar antes de continuar. Cuando la ejecutas, ves un paso a la vez. Nada antes, nada después. Solo este, y luego el siguiente.

Sin temporizador. A Patter no le importa cuánto tarda un paso, porque ese no es el objetivo. Algunos pasos llevan cinco segundos. Otros, veinte minutos. Tú decides cuándo has terminado con cada uno. Ese es todo el planteamiento.

Los pasos también pueden enlazar con otros pasos. Pon un @ y un número en la nota de un paso para crear un enlace táctil — hacia atrás para repetir una sección, o hacia adelante para saltarla. Una sola rutina puede adaptarse a varias versiones del mismo proceso sin necesidad de duplicarla. Las secciones que hoy no aplican se saltan sin más. El flujo sigue intacto.

A continuación encontrarás diez formas en que la gente usa Patter. Cada una incluye rutinas de ejemplo que puedes copiar y pegar directamente en la app, o añadir desde Ajustes → Plantillas dentro de Patter.